Recursos alimenticios para aves e insectos
- Sostenibilidad
- Jardines y Biodiversidad
- Espacios para fomentar la biodiversidad
- Recursos alimenticios para aves e insectos

La supervivencia de las aves y los insectos polinizadores depende de la disponibilidad de alimento, especialmente durante los meses más críticos del año.
En la Universidad Carlos III de Madrid, complementamos nuestras infraestructuras de refugio con puntos de alimentación estratégica. A través de actividades de "biobricolaje", transformamos elementos naturales en estaciones de energía que ayudan a la fauna local a superar el invierno. Este proyecto no solo nutre a nuestras especies autóctonas, sino que fortalece el vínculo entre la comunidad escolar y el ecosistema universitario, creando una red de apoyo vital en nuestros campus.
Pequeñas acciones, como una ristra de semillas, marcan la diferencia en la conservación de nuestra biodiversidad urbana.
❄️ Apoyo en los Meses de Escasez
- Resiliencia invernal: Facilitar el acceso a comida de alta calidad permite que las poblaciones de aves lleguen con más fuerza y salud a la época de reproducción en primavera.
- Atracción de polinizadores: Estos puntos también sirven de apoyo para los insectos que despiertan prematuramente en días soleados de invierno, asegurando que encuentren energía cerca de sus refugios.
- Participación y conciencia en Colmenarejo.
🥜 Biobricolaje: Comederos Naturales y Sostenibles
- Ristras de cacahuetes: Un aporte de energía inmediata y grasas saludables, ideal para aves insectívoras que ven reducida su fuente de alimento principal en invierno.
- Piñas rellenas: Utilizando una mezcla de harina, agua y alpiste, se crean estaciones de alimentación que imitan las fuentes naturales de semillas, permitiendo a las aves alimentarse de forma segura.
📍Recursos alimenticios en el Campus de Colmenarejo
En el Campus de Colmenarejo, estos recursos alimenticios son el resultado de un esfuerzo educativo compartido. El alumnado de educación primaria ha participado activamente en la creación de comederos utilizando materiales biodegradables y nutritivos.

Más allá de su elaboración, los estudiantes aprenden sobre las necesidades biológicas de las especies que habitan en su entorno, fomentando una comprensión directa de la biodiversidad local.
Las piñas y ristras se colocan estratégicamente cerca de las cajas nido de páridos y de los laboratorios apícolas, creando zonas de alta densidad biológica. Al observar estos comederos, la comunidad universitaria puede ser testigo de la diversidad de aves que visitan el campus en busca de alimento, convirtiendo cada jardín en un aula de naturaleza viva.
Esta iniciativa demuestra que, con materiales sencillos y la implicación de los más jóvenes, es posible generar un impacto positivo directo en la biodiversidad de Madrid.




