Es recomendable que el estudiante interesado en cursar el grado de Humanidades tenga un conocimiento suficiente de la lengua española, expresión oral y escrita, así como de las herramientas tecnológicas para acceder a la información y al menos una lengua extranjera. Igualmente, es esencial que manifieste curiosidad por el conocimiento de la historia, el pensamiento, la cultura y el arte en sus diferentes manifestaciones y gusto por la lectura y la escritura. La inquietud cultural se cumplimenta con una no menos necesaria inquietud por el mundo actual, reconociendo en él problemas y contradicciones a las que el estudio de las Humanidades pueda quizá dar explicación. Por último, un estudiante de Humanidades -al igual que lo son los estudiantes de otros grados- debe ser consciente de su condición responsable, como agente de mejora social.