La huella ecológica es una forma de medir el impacto que tiene nuestro estilo de vida en el planeta Tierra. De esta manera, las costumbres alimenticias, la forma mediante la que viajas, así como los recursos y la energía que utilizas a diario son indicadores que permiten calcular cuántos planetas necesitarías para vivir.
Desde una óptica global, la huella nos permite estimar que la ‘biocapacidad’ de la Tierra es de 1,7 hectáreas por persona al año. Sin embargo, en la actualidad estamos lejos de conseguirlo, porque el consumo promedio por habitante asciende a 2,8 hectáreas.
Visualizar el impacto de una persona en el planeta y su grado de sostenibilidad plantea un reto por solucionar: mejorar nuestra calidad de vida sin poner en peligro la capacidad del planeta para proporcionarnos sus recursos naturales. Así, las generaciones futuras gozarán de lo mismo que tú. Velar por un estilo de vida sostenible es una decisión que puedes tomar ahora. El tamaño de tu huella depende de ti.