Los sistemas de Información Visual para Vehículos Inteligentes (IVVI) son dispositivos de asistencia a la conducción que prometen revolucionar nuestra manera de conducir. En muy pocos años los coches inteligentes podrán reconocer la carretera por la que circulan, detectar el número de carriles que tiene o el sentido de la circulación. También detectarán señales de tráfico, peatones u otro tipo de obstáculos, comunicarse con vehículos cercanos o, incluso, avisar al conductor de que se está durmiendo durante la conducción.
Todas estas aplicaciones se consiguen gracias a un sistema sensorial conformado por un conjunto de cámaras, a color, en blanco y negro e infrarrojo, además de un ocular enfocado al conductor. Las cámaras envían la información a unos ordenadores en red a bordo del coche que analizan las imágenes, e incorporan un GPS que indica la velocidad y posición del vehículo. El objetivo del IVVI: mejorar la seguridad al volante y minimizar, en lo posible, los errores humanos.