Científicos de la Universidad Carlos III de Madrid estudian la viabilidad de la aplicación de técnicas ópticas para la medida de parámetros, principalmente de la temperatura de la llama, que aporten información in situ sobre los procesos de combustión. El objetivo de la investigación es controlar de forma automática estos procesos, lo que permitiría disminuir las pérdidas de energía y reducir los niveles de contaminación asociados a ellos.
En los motores de los aviones o en algunas cámaras industriales suceden una serie de reacciones de combustión en condiciones extremas que convierten estos entornos en medios muy agresivos para la investigación. Allí resulta muy complicado el estudio y el control de estos procesos dadas las altas presiones y temperaturas que imperan en estos escenarios.
Sin embargo, un grupo de científicos de la UC3M investiga la manera de mejorar las mediciones en estos lugares. Esteban García-Cuesta, bajo la dirección de los profesores Antonio J. de Castro e Inés M. Galván, de los departamentos de Física e Informática de la UC3M, respectivamente, trabaja en un proyecto multidisciplinar para la recuperación de propiedades físicas en los procesos de combustión, concretamente de la temperatura de la llama. Esta propiedad es muy importante porque contiene toda la información química de la reacción y, conociéndola, podría determinarse el estado global de la combustión y modificarlo automáticamente en función de las necesidades.
Castro y su equipo realizan simulaciones computacionales de técnicas ópticas, en concreto de los espectros de emisión en el infrarrojo de los gases emitidos en dichas reacciones, como dióxido de carbono (CO2), vapor de agua, monóxido de carbono (CO) u óxidos de nitrógeno (NOx). Estos compuestos, al presentar importantes bandas de emisión en la zona infrarroja del espectro, han sido seleccionados por los investigadores como parámetros a medir. La información espectral está relacionada matemáticamente con los perfiles de temperatura de la llama, de manera que su medida permite la recuperación de esta información dentro de la propia cámara de combustión. Sin embargo, "la conversión de estos espectros en el perfil de temperaturas presenta una relación no lineal, por lo que no es un problema trivial - explica el profesor Castro -, porque temperaturas diferentes podrían dar lugar a espectros similares, haciendo que la solución no sea única", concluye el investigador.