Aplicaciones sostenibles
Lo innovador de este tipo de sistemas, añade el investigador, es que puede implementarse en instalaciones ya existentes sin necesidad de aumentar el tamaño de las mismas. Los beneficios para la empresa podrían ser múltiples, como por ejemplo la reutilización del agua, una mayor calidad de la misma, un control más riguroso de los olores y un menor volumen de fangos. “El método a grandes rasgos consiste en sustituir los decantadores secundarios existentes, incorporando las unidades de filtración necesarias para el caudal que se vaya a tratar y reajustando hidráulicamente la instalación”, explica Antonio Aznar, que dirige el Laboratorio de Ingeniería para el Tratamiento de Aguas de la UC3M, una unidad de investigación y prestación de servicios en el tratamiento y gestión de aguas residuales y de aporte.
Los reactores biológicos de membrana son sistemas de tratamiento de aguas urbanas e industriales ampliamente difundidos en países como Japón y Estados Unidos. En Europa son uno de los sistemas con mayores expectativas futuras y su cuota de mercado crece constantemente. Este tipo de instalaciones tiene un gran potencial en España puesto que según la Directiva de la Unión Europea del 21 de mayo de 1991 es necesario eliminar no solo la materia orgánica y los sólidos en suspensión de las aguas residuales, sino más del 80 por ciento del nitrógeno y fósforo que se vierten en zonas sensibles a la eutrofización, cuya presencia quita el oxígeno a ríos, embalses y lagos.
En el marco de la jornada “Agua: ciencia, tecnología y empresa”, que tiene lugar hoy 23 de junio en el pabellón de España de Expo Zaragoza 2008, organizada por la Fundación IMDEA-Agua con la colaboración de la Confederación Empresarial de Madrid-CEOE, el investigador Antonio Aznar expondrá el funcionamiento de esta tecnología, sus ventajas e inconvenientes y las áreas en las que está indicado su uso, así como alguno de los desarrollos más recientes, realizados en este sentido por su equipo.