Según los investigadores, la gran ventaja de este tipo de sistemas es que aplican cierta objetividad al análisis del juego, sin tener que depender de un experto humano que estudie al rival y que pueda obtener resultados diferentes en función de su trayectoria, conocimiento o contexto. "Otra gran ventaja - añade Miguel Ángel Patricio - es la mayor cantidad de información que se puede procesar, dado que las máquinas tienen una mayor capacidad para esto que el ser humano". En este sentido, esta línea de investigación avanza al ritmo con el que progresan las nuevas tecnologías. "Al inicio, su aplicación en el deporte causó cierto rechazo por la gran avalancha de datos que proporcionaban y que no se podían procesar, pero cada vez más se está entendiendo que la información que aportan las nuevas tecnologías es más concreta y útil para deportistas y entrenadores", comenta otro de los autores de esta investigación, el profesor de la UPM, Ignacio Refoyo, que es integrante del equipo de entrenadores de baloncesto del Real Madrid C.F.